Monjas Clarisas

ORDEN DE SANTA CLARA

La Orden de Santa Clara o de las Hermanas Pobres de Santa Clara, cuyas monjas son conocidas como Clarisas, fue fundada por San Francisco de Asís y Santa Clara en 1212 en la iglesia de San Damián, cerca de Asís, Italia.

La difusión de la orden empezó en 1218 cuando se fundó un monasterio en Perugia. A este le siguieron nuevas fundaciones en Florencia, Venecia, Mantua y Padua. Santa Inés de Asís, que hermana y compañera de santa Clara, introdujo la orden en España, siendo Barcelona y Burgos las ciudades que tuvieron las comunidades más grandes.

“El trabajo es GRACIA, nos ayuda a devolver al Señor el talento recibido”

Una de las mayores vinculaciones que tienen en es el signo de la TAU, símbolo franciscano desde que San Francisco de Asís la adoptó como su firma personal, sello y símbolo de devoción profunda. Representa la cruz de Cristo, la salvación, la humildad y el compromiso de seguir el Evangelio.

San Francisco también se hace peregrino, vino por el Camino de Santiago y como seguidoras de esos carismas las hermanas clarisas llevan la TAU y la ofrecen.

Las clarisas siguen la Regla de Santa Clara, que fue la primera mujer que escribió una regla en el tiempo, y que como dice en el primer capítulo consiste en guardar el Santo Evangelio  viviendo en pobreza, castidad y obediencia. Además de la regla dada por la madre Santa Clara, también se rigen por las constituciones de la iglesia que profesan y los cuatro votos de: obediencia, pobreza, castidad y clausura.

Son conocidas por su dedicación a la contemplación y la vida contemplativa, la liturgia y la Eucaristía, buscando la cercanía y la unión con Dios a través de la oración y la vida comunitaria, la que sería su segunda labor, la vida fraterna, que es ayudar a las hermanas. Como tercer concepto de la actividad que las hermanas Clarisas realizan en el Convento de Castrojeriz, es de cara a los demás. Lo primero orar por ellos, recibirlos y abrir sus puertas cuando vienen a orar o a comprar los dulces que aquí se elaboran de manera artesanal, ya que aquí también se dedican a la repostería.

CONVENTO DE SANTA CLARA EN CASTROJERIZ

Vida y Oficio en el Convento

Sor María Jesús, que vive actualmente en el convento, es de Melgar de Fernamental y además de dedicarse a su primera ocupación, el oficio divino, la alabanza al Señor, también lleva a cabo otras tareas en el convento como; tareas administrativas, ayudar y asistir a las hermanas mayores y también a las jóvenes, también hacen la cocina aunque es una labor que se lleva a cabo por turnos y es organista.

Vocación y Servicio Comunitario

Margarita Fleitas, otra hermana que reside en el convento, procede de Paraguay y su ocupación en el convento, al igual que la de Sor María y la de las demás hermanas, es la alabanza a Dios y luego aporta su servicio a la comunidad como tornera. Al mismo tiempo es también organista, repostera, telefonista, sacristana y como ella misma afirma, se encarga de «lo que haga falta».

TRADICIÓN Y ARTESANÍA

En total, existen numerosos conventos de clarisas en diferentes regiones, cada uno con su propio encanto y especialidades. Algunos de ellos, como el nuestro en Castrojeriz, o como el Convento Santa Clara de Alcalá de Guadaira y el Convento Santa Clara de Zafra, cuentan con obrador, es decir, un taller donde las monjas elaboran sus productos de manera artesanal. Estos espacios son verdaderos templos de la tradición y la maestría, donde se combinan ingredientes naturales y técnicas ancestrales para dar vida a delicias únicas.

Las monjas clarisas han perfeccionado el arte de la repostería y otras manualidades a lo largo de los siglos. Su dedicación, paciencia y devoción por la tradición se reflejan en cada dulce que producen, convirtiéndolos en auténticas obras de arte comestibles. Deliciosas pastas y galletas, unos dulces cuyas recetas se han transmitido a lo largo del tiempo y que las hermanas clarisas siguen manteniendo y poniendo a disposición de los demás a día de hoy.

VISITA A LAS MONJAS CLARISAS

Entre murallas y silencio, las monjas del Convento Santa Clara hornean tesoros. Visítalas en Castrojeriz y endulza tu camino con su repostería.